Clínica Dental en el Centro de Madrid

Cirugía Oral

Cirugía Oral

La cirugía bucal es la más antigua de las especialidades de la odontología. Esta especialidad engloba el diagnóstico y el tratamiento quirúrgico de las enfermedades que se producen en la boca, los maxilares y sus tejidos.

La cirugía oral comprende todo tipo de extracciones, estirpación de lesiones y análisis histológico de los mismos, además de los implantes.

Bajo la tutela de nuestro cirujano oral, el Dr. Sergio Trapote, podremos resolver aquellos problemas que necesiten una intervención quirúrgica para su solución.

Cirugía Oral y Maxilofacial

La cirugía oral es una de las especialidades de la odontología más antigua; ya desde los tiempos de los mayas, aztecas o incas se han registrado distintas intervenciones quirúrgicas en la cavidad oral como son extracciones o, con fines menos odontológicos, implantaciones de piedras preciosas y otros adornos. Igual de sorprendente es la historia del primer implante dental, el cual data del año 7000 a.C., y en el que se puede apreciar un cráneo femenino con una falange implantada en la región de los premolares.

¡Bien! Ahora ya conoces la historia de esta especialidad, pero… ¿Sabrías decir en qué consiste?

¿Qué es la cirugía oral?

Consiste en una especialidad médico-quirúrgica en la que se engloba desde la prevención hasta el estudio, tratamiento y rehabilitación de cualquier afectación que pueda tener lugar en la boca. De este modo, la cirugía oral es la opción de elección a la hora de resolver problemas tan comunes como son: extracción de piezas, extirpación de lesiones, implantes dentarios, cirugía preprotésica o tratamiento tardío del bruxismo, así como el análisis y estudio histológico pertinente.

Seguramente hayas oído hablar – si es que no los has sufrido en tus propias carnes – de la mayoría de los procedimientos anteriores. Aún así, vamos a explicarte con todo detalle en qué consisten, procedimiento mediante el cual se realizan, sus beneficios y sus riesgos. ¡Sigue leyendo para no perderte detalle!

Exodoncia

Este procedimiento es uno de los más frecuentes en la cirugía oral maxilofacial, y consiste, básicamente, en la extracción de una pieza dental. Los motivos por los cuales se acaba requiriendo esta intervención son diversos. En el caso de la infancia, casi la mitad de los casos (44,75%), se deben a causas ortodóncicas, posicionándose, así, como el primer puesto. Es decir, con motivo de la colocación del famoso “aparato” y ante la falta de espacio en la cavidad oral, se opta por proceder a la extracción de una pieza, siendo la más común la de los primeros y segundos premolares. En el caso de los adultos, los motivos varían. De este modo, en torno al 60% se deben a la presencia de caries, un 20% a causa de enfermedad periodontal y, por último, con un porcentaje menor al 20% se sitúan los traumatismos, los tratamientos protésicos u ortodóncicos. Si bien es cierto, estos porcentajes pueden variar en función de la población estudiada.

Mecanismo de extracción

Ciertamente, dependiendo de la causa, la exodoncia se llevará a cabo de una manera u otra; pero, a grandes rasgos, el mecanismo de extracción se puede dividir en dos tipos:

  • Extracción simple: es la que se realiza ante la presencia de dientes visibles, es decir, aquellos que ya han erupcionado. Para ello, primero se ha de aflojar el diente con el instrumental adecuado, en este caso, se emplea el elevador, el cual permite romper la unión ligamentosa que se produce entre el diente y el hueso. Una vez la pieza está aflojada, hay que proceder a su extracción mediante el empleo de fórceps. En muy pocos casos es necesario realizar incisiones en la encía.
  • Extracción quirúrgica: como se intuye por el propio nombre, esta intervención es un poco más compleja que la anterior y es la que se realiza cuando un diente se rompe en la encía (extracción de raíces, la corona está dañada) o, directamente, no nace. Para ello, es necesario realizar una incisión en la encía para así poder retirar la pieza dental. Así mismo, en estos casos puede llegar a ser necesaria la manipulación del propio hueso o incluso proceder a partir el diente.

Antes de proceder con cualquier acción, se estudiará correctamente la zona mediante la inspección y la realización de radiografías, se evaluarán los antecedentes médicos, medicación actual y posibles comorbilidades. Al comenzar la intervención, se anestesia la zona mediante una técnica troncular.

Riesgos y beneficios

Como toda cirugía oral y maxilofacial que se realiza, supone un riesgo. Sin embargo, este es mínimo. En primer lugar, la anestesia empleada es local; concretamente, se “duerme” solamente el nervio de manera troncular, por lo que se reducen enormemente los riesgos relativos a la anestesia. Así mismo, también existen riesgos mínimos o consecuencias, como son el dolor y la inflamación post-intervención.

Es por ello por lo que los mayores riesgos se observan en personas con patología de base y por la cual han de tomar medicación. Este es el caso de personas que toman medicamentos anticoagulantes, patología cardiaca, hipertensión, diabetes… Dada la situación basal de estas personas, el procedimiento tiene una dificultad añadida. Para que esto no sea un impedimento, nada más sencillo como ponerlo en conocimiento de nuestro dentista en Madrid para que tome las medidas oportunas; los riesgos mencionados no tienen porqué ser un impedimento.

En cuanto a los beneficios, la lista es larga. Dependiendo del motivo de la exodoncia, los beneficios obtenidos serán unos u otros.

En el caso de una extracción con motivo ortodóncico, al retirar la pieza dental, obtendremos el espacio necesario para obtener los resultados óptimos en la ortodoncia. En caso de no llevar a cabo la exodoncia, los resultados obtenidos con el “aparato” no serían los establecidos en un principio, por lo que hablaríamos de resultados subóptimos.

Si hablamos de los cordales, más comúnmente conocidas como las muelas del juicio, se consigue mantener los resultados obtenidos con la ortodoncia; es decir, se evita que, a causa de crecimiento, se altere la estructura oral ya conseguida.

Si el motivo por el cual se extrae la pieza es la presencia de la caries, los beneficios serán inmediatos, pues se pondrá fin a la infección presente. De no llevarse a cabo la técnica, la caries puede “atacar” las piezas vecinas, poniendo en riesgo su integridad. Por esta razón, es vital frenar su progresión de manera inmediata.

Post-intervención

Una vez llevada a cabo la intervención, ¡no está todo hecho! Es cierto que la mayor parte del trabajo está hecho, sin embargo, se tiene que tener un cuidado especial y realizar las curas oportunas. La primera medida que se ha de llevar a cabo es morder una gasa, colocada en el lugar de la pieza en cuestión, durante una hora aproximadamente. De este modo se evita un sangrado excesivo. Además, es aconsejable la colocación de una bolsa de frío para reducir al mínimo la inflamación. Así mismo, de cara a los días posteriores, es fundamental mantener el área intervenida limpia, para prevenir cualquier posible infección. Para ello, no se debe fumar, realizar acciones vigorosas (enjuagar la boca con demasiado ahínco, por ejemplo), o consumir irritantes como comida muy caliente o muy fría durante al menos las primeras 24 horas. En algunos casos, tu dentista te recetará y pautará un analgésico. Huelga decir, que, pese a la buena evolución objetivable de la lesión, esta ha de ser revisada por el odontólogo que ha realizado la intervención.

Implantes dentarios

Otra de las intervenciones de cirugía oral y maxilofacial más frecuentes. A grandes rasgos, consiste en la colocación en el hueso – previa exodoncia - de un tornillo de titanio puro sobre el que después irá colocado una funda o puente, con la intención de recuperar la función estética, pero también masticatoria. Existen diferentes métodos y materiales, ¡descúbrelos en nuestro post sobre implantología!

Cirugía oral y maxilofacial preprotésica

Según las estadísticas, más de un 70% de las personas mayores de 75 años usa prótesis dental. Existen diferentes tipos:

  • Prótesis parcial removible: se coloca sobre mucosa y encías, y se ancla a las piezas presentes por medio de ganchos.
  • Prótesis completa removible: para pacientes que no conservan ningún diente. Esta se apoya tanto sobre mucosa como sobre paladar.
  • Prótesis fija sobre dientes: para emplear esta prótesis es necesario rebajar el nivel de los dientes.
  • Prótesis fija sobre implantes: muy variable, tanto para una pieza, varias o todo un maxilar. Es la técnica mencionada anteriormente, la implantología.
  • Prótesis removible mucoimplantosoportada: consiste en una dentadura completa que se ajusta gracias a una barra, la cual, a su vez, se ajusta gracias a la presencia de varios implantes. Supone una combinación de los tipos anteriores.

Por lo general, no es necesario realizar ninguna modificación en la cavidad oral para adecuarlas, sin embargo, en algunos casos el ajuste de la prótesis requiere una mayor intervención. En estos casos, por tanto, se procede a la modificación. El objetivo que se persigue, por tanto, es aportar hueso o, en su defecto, otros materiales que sean biocompatibles para así conseguir regenerar la zona donde a posteriori se implantará la prótesis.

Procedimiento

De este modo, como se ha mencionado, el material empleado para recuperar el hueso perdido y así poder colocar la prótesis puede ser de dos tipos: propio o artificial. En los casos en los que se emplea hueso del propio paciente, la procedencia es la cadera, la calota (huesos de la cabeza), el mentón o la parte superior de mandíbula. En el caso de emplear hueso artificial, existen materiales específicos y preparados que se pueden usar sin riesgo de rechazo, ya que son biocompatibles.

Riesgos y beneficios

Como toda intervención externa que se aplica en el organismo, puede generar diversos efectos adversos como son los derivados de la anestesia, un sangrado excesivo, dolor o inflamación. Sin embargo, como sucedía en el caso de la exodoncia, los mayores riesgos se asocian a pacientes con patología de base.

En cuanto a los beneficios, muy numerosos. Realizar esta intervención permitirá al paciente poder usar una prótesis dental que le devolverá no solo la estética, sino también una funcionalidad total: masticatoria, fonatoria… En caso de no ajustar la prótesis, las consecuencias pueden llegar a ser graves, pudiendo ocasionar incluso procesos neoplásicos. Por este motivo, nada mejor como acudir regularmente a la consulta de tu dentista para comprobar que el ajuste es el correcto.

Cirugía oral maxilofacial contra el bruxismo

El bruxismo consiste en apretar o rechinar los dientes de manera involuntaria. Afecta a un porcentaje de la población nada despreciable, entre un 10-20% (adultos y niños), por lo que es una patología frecuente en las consultas odontológicas. Además, no solo ocasiona problemas funcionales de la dentadura, sino que también cursa con dolores recurrentes de cabeza, dolor muscular de mandíbula, cuello e, incluso, oído; y también provoca un gran desgaste de la articulación témporo-mandibular. Hay que tener en cuenta que, en esta patología, se pueden llegar a generar fuerzas de más de 200 kilogramos.

Las causas de esta acción involuntaria están relacionadas con estados de ansiedad o estrés, aunque recientes estudios han establecido también una relación con factores genéticos, así como la asociación del bruxismo con el padecimiento de alergias.

Pasos a seguir

El tratamiento ideal para el bruxismo es la aplicación de férulas de descarga. Si bien, este tratamiento solo se puede emplear en casos leves y al inicio de estos. En los casos más graves, así como en los más avanzados, esta opción se queda corta y hay que optar por la intervención quirúrgica. Para ello se ha de proceder a la redistribución de las fuerzas mediante el ajuste de la oclusión, los desgastes selectivos o la resolución de deformidades, si existieran.

Lesiones

La cirugía oral maxilofacial también es la empleada en el caso de lesiones neoplásicas, entre otras. En la boca pueden tener lugar diferentes procesos neoplásicos, siendo el más común el carcinoma de células escamosas, con predominio en hombres mayores de 50 años. Si bien, existen otros tipos como son los melanomas, glándulas salivales o linfomas.

Muy importante tener en cuenta que, ante la presencia de una herida en la comisura labial, lengua o cualquier otra zona de la cavidad bucal, y que en 15 días no se ha resuelto, se ha de consultar con el odontólogo.

Como ves, estas son las intervenciones más comunes en la cirugía oral. Si bien es cierto que todas acarrean cierto riesgo, los beneficios y la calidad de vida que otorgan al paciente son enormes. Eso sí, siempre se han de llevar a cabo en clínicas dentales homologadas como la nuestra, con profesionales formados y experimentados y que apliquen el tratado de cirugia oral y maxilofacial pertinente.

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